[erick] escribió:katxan escribió:Yo no le niego nada a nadie, yo estoy a favor del derecho de autodeterminación de todo el mundo y que si alguien no quiere estar en un sitio, que pueda no estarlo. Por mi parte, si Tarragona quisiera permanecer independiente de Cataluña, a mí me parecería correcto.
eso se podía reducir a lo absurdo de que un barrio de una ciudad pidiera la independencia, no tiene ningún sentido, los paises no se forman así, tienen que tener un mínimo de sentido.
Como tú dices es una reducción al absurdo. Ningún barrio de ninguna ciudad va a pedir nunca le independencia, ni ningún bloque de pisos, como a veces se usa como estúpido argumento. ¿Cuántas veces se ha dado a lo largo de la historia? 0. Jamás. ¿Cuántas reivindicaciones de ese tipo hay encima de la mesa? 0. ¿Cuántos partidos políticos, cuántas manifestaciones en la calle están pidiendo la independencia de España de Lavapiés o de la calle Pepito? Ninguna.
Lo más cercano fueron las revoluciones cantonales en Murcia y fue toda la provincia la que se levantó, no solo Cartagena. Ergo es eso, un absurdo, una boutade, como dicen los franceses.
Sí puede ocurrir con una provincia o una parte de ella, en un momento dado. Pues si es una reivindicación ciudadana con el respaldo popular suficiente, adelante. Mirando para casa, en Navarra por ejemplo es claro que el sur jamás querrá separarse de España mientras que la zona montañosa del norte no ve el momento de deshacerse de ella. Pues si en un momento dado los de la ribera del Ebro quisieran seguir en España y los del norte quisiéramos irnos, no veo por qué no. Es más, no nos parecemos en nada, ni en el idioma, ni en la manera de ser, ni siquiera en el acento. Si en un momento dado hay intereses contrapuestos, no hay ningún drama en separarse. Yo lo veo normal, no pasa nada, no se hunde el mundo. De hecho los navarros ya estamos separados ahora mismo en dos estados, yo me veo mucho más afín y vinculado por idioma y cultura con los navarros de la Baja Navarra francesa que con los de la ribera del Ebro.
Uno no se separa por capricho ni por venadas, siempre hay detrás un cúmulo de razones históricas, culturales, económicas, etc. Y eso se puede dar en regiones, provincias, países o partes enteras de ellas, no en un barrio, no fastidies.