AntoniousBlock escribió:Es que lo importante no es como preguntas sino QUE preguntas.
Si haces preguntas chorras da igual si lo haces como un lamebotas o con cara de jueza inquisidora sabelotodo como la Pastor... las respuestas serán igual de inútiles.
Quien debe decidir si el entrevistado dice la verdad o miente es el espectador y no el periodista.
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Pero esque ya ni se molestan en mentir. Directamente pasan a hablar de algo completamente distinto. Y no estoy hablando ya ni de demagogia! Es que ya les preguntas sobre ferrocarriles y te hablan del cultivo de la pera. Para hacer entrevistas así, no merece la pena ni hacerlas, porque se convierten en un espacio donde el político de turno habla de lo que le sale de las narices.
Si no hicieran esto, no haría falta ponerse en plan ogro con ellos. Tienen tanto miedo a las preguntas incómodas que luego tenemos espectáculos como lo de Plasmariano. Los líderes de otros países (algunos) al menos saben enfrentarse a un micrófono con dignidad, aquí, como no es el caso, hay que ponerse borde y estar insistiendo como si hablaras con un niño de parvulario para que no hagan el avestruz o te suelten una consigna oficial.
Ha de decidir el espectador y no el periodista si miente o no? Claro, pero para eso el político tiene que ofrecer una respuesta relevante o clara. Incluso un "No voy a responder a eso" valdría.
Lo que el periodista no puede hacer es dejar que el entrevistado ignore las preguntas que se le hacen y se ponga a hablar del partido del domingo, porque
su trabajo es conseguir que las contesten. Y esa insistencia parece ser que se confunde con grosería, cuando no lo es.
Lo que pasa es que las sospechas y acusaciones que pesan sobre los políticos son tan rematadamente serias, y su actitud es tan descaradamente cínica, que las entrevistas ya no pueden ser suaves y relajadas, porque los temas que hay sobre la mesa son de tal gravedad que las medias tintas y las evasivas son prácticamente un insulto.
Que son los líderes del país, por dios. Cómo van a defender nuestros intereses si no son capaces ni de lidiar con un periodista del tres al cuarto? Cómo pueden seguir en sus puestos si no son capaces de pronunciarse con vehemencia y claridad sobre casos tan graves como los de corrupción? Con una mentira tras otra demostrada reiteradamente?
No son precisamente los periodistas los que faltan al respeto.
(Insisto, todo esto al margen de Risto, que este no es periodista, hace entretenimiento.)