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La indignación entre la numerosa comunidad magrebí que vive en el barrio de los Pisos Planas de El Vendrell va en aumento, después de que un incendio producido en un piso en la madrugada del miércoles acabara con la vida de cuatro hermanos de tres, cinco, ocho y doce años respectivamente. Tras el pésame y la tristeza, ha llegado la rabia.
Durante todo el día de hoy, los magrebíes se han reunido en las calles de este barrio pidiendo justicia y avisando que lo que ha pasado esta familia puede suceder a cualquier otro. Se sienten abandonados por las autoridades y marginados en unos pisos insalubres, algunos sin agua y sin luz, por lo que muchas de las conexiones eléctricas son ilegales y precarias.
La concentración de esta tarde ha sido conducida por un grupo de mujeres, que han realizado proclamas tanto en castellano como en árabe, y han mostrado su dolor. Después se han añadido niños y hombres. Llevaban carteles con frases como 'Unidos por la justicia', 'SOS', o 'Hoy les ha pasado a ellos, mañana le puede pasar a cualquiera'.
"Si se quedan aquí nadie les hará caso, deben ir hacia el centro", comentaba una vecina española de la zona. Aunque los magrebíes son mayoría, los más abiertos para hablar con la prensa son los españoles. "Sólo interesamos cuando pasan cosas así", corrobora otra, "el resto del tiempo nadie se preocupa por las condiciones en las que vivimos".
Desde los Servicios Sociales del Vendrell han asegurado que los padres y los dos hijos supervivientes tendrán una casa cuando salgan del hospital. Varios técnicos han visitado hoy algunas de las viviendas para comprobar su estado. El fuego se originó por una vela o una colilla mal apagada, y la cantidad de material combustible que había en el piso hizo el resto.
"Los bomberos llegaron muy tarde, más de media hora", grita una de las mujeres, "eso es porque era en este barrio, si fuera en cualquier otra lugar de la ciudad habrían ido rápido". Entre los vecinos está muy extendida esta versión, e incluso un grupo de ellos fue a mostrar su indignación anoche en el Parque de Bomberos. Desde la Generalitat se asegura que, desde que recibieron el aviso, los bomberos tardaron sólo seis minutos en llegar.
La puerta de entrada al bloque donde está el piso donde vivía la familia es un verdadero altar, con velas y flores. La puerta está ahora cerrada y no dejan entrar a forasteros. Un cartel avisa a los 'curiosos' que se abstengan de subir, y respeten 'la intimidad' de vecinos y familia. Para mañana se han convocado cuatro minutos de silencio en la plaza del ayuntamiento para despedir a los cuatro menores, enuna ciudad que vive entre el dolor y la crispación.
http://mas-ediciones.e-noticies.es/baix ... 84074.htmlEn fin pobres niños.