A ver cuándo sustituyen políticos por máquinas y así nos ahorramos unos cuantos. La prole política querría acabar con esas máquinas que les quitan el trabajo.
Por suerte los políticos, en general, tienen 5 dedos en cada mano. Una máquina puede fallar una vez; un político hasta 10. Y si tienen la nariz aguileña o más conocida como vascaflamenca pues tiramillas: 11.