Es muy simple. Tienen una vida sexual anormalizada. Les piden castidad y muchos no pueden controlarlo. Al ser personas que nunca han tenido unas experiencias sexuales normales, de tener un deseo en la adolescencia, unas novias y después una mujer; han derivado a tener deseos pecaminosos con niños que son seres inocentes y vírgenes, tal como los entiende la propia Iglesia.
Todo es debido al estúpido ensimismamiento religioso en conceptos como virginidad, castidad y el impacto que esto genera en sus mentes. Si la persona crece y madura dentro de una relación normalizada con otra gente de la que se siente atraída, sean hombres o mujeres, verá la sexualidad como algo importante pero lógico. Si desde jóvenes se les instruye en falsos dogmas sobre el pecado y lo prohibido, denegando una libertad que es la de sentirte atraído por otra persona, la cosa degenera en perversiones e ideas tremendamente egoístas sobre el placer y como saciarlo.