No.
Y no es porque me asuste el proceso, ni la idea de hacer vida en el sofa comiendo helado de chocolate mientras engordo como un ballenato (quieras que no ya he hecho eso mismo durante estas navidades)
Mi voto va al no por el simple hecho de que, en mi caso particular, no quiero progenie.
¡¡¡Hoy en día traer un niño al mundo es un acto de crueldad, no de amor!!!