Desaparezco.
No existo.
Moriré.
Ninguno de vosotros me veréis.
Quizá en algún otro lugar
pueda volver de nuevo a morar.
Pero ha de ser lejos de aquí.
Dejadme! No quiero existir.
Si en el filo de la vida
y la muerte me paseo.
Arrojadme de una vez,
pues este es mi único deseo.
Tras un grisáceo día
en el que nada fascina,
te vuelvo a recordar,
tan solo retomare
el volverte a olvidar.
Lunes, noches, lunas,
días, inviernos y primaveras.
Esperando o soñando,
ya no recuerdo quien o qué era.
Sobre unas agrias palabras
y el silencio de un amigo.
No me bastaron más cosas,
para el “sopesar”
con el que me hostigo.
En mis proyectos defecan,
mis pisadas son borradas
exhaustivamente por alguien,
a quien no le veo la cara…
Día si a día también,
se desmorona este circo.
Donde sueltan a los leones
y el payaso (yo),
sigue vivo sin motivo.
Ya sé demasiadas cosas,
que no hubiera deseado.
Pero no he de decir nada,
hacerme el loco
Y mantenerme callado.
Si buscas mi último aliento,
ya sabes donde esta la puerta.
E intenta evitar al marchar,
el mirar tú también a esa tuerta.
Callad.
Conteneos.
Olvidadme.
Mi nombre no pronunciéis.
Simple life. Adiós recuerdos…
Pd. Sé que nuca leerás esto, y espero que no lo hagas.