El problema es que sólo sale un 5% de todo lo que se ha cocido, y mejor aún es que algo tan grave como estafar a la sociedad bajo un cargo político no está dúramente penado. Ahí están a los pocos años en la calle.
Lo que se ha hecho en la costa andaluza lo sabemos muchos, sin embargo sólo han pagado unos pocos. La complicidad política está absolutamente podrida.