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LA ONU FRACASA EN SU INTENTO POR SALVARLOS
Los talibán destruyen por completo los budas de Bamiyán
Las estatuas han quedado reducidas a escombros tras ser dinamitadas
La milicia ultraortodoxa islámica afgana talibán ha completado la destrucción de los dos colosos de Buda esculpidos en roca entre los siglos III y IV en la provincia central de Bamiyán. El ministro de Asuntos Exteriores de los talibán, Wakil Ahmed Muttawakel, ha informado al secretario general de la ONU, Kofi Annan, de que las dos estatuas, de 55 y 36,5 metros de altura, están prácticamente destruidas.
«Quizá no quede mucho», le ha informado el jefe de la diplomacia de los talibán al Secretario de la ONU durante el encuentro que ambos mantuvieron en la capital de afganistán, donde Annan inició ayer una gira por cuatro países del sur de Asia.
Otras fuentes independientes han confirmado que los colosos, ejemplares únicos del fundador de la fe budista en posición de pie, han sido reducidos a escombros y que fueron dinamitados el jueves y el viernes, una vez transcurrida la fiesta islámica del sacrificio, Aid al Adh.
En una conferencia de prensa tras su entrevista con el jefe de la ONU, el ministro de Exteriores de los talibán ha subrayado que su gobierno reconoce que las reliquias eran de importancia cultural, pero «su presencia en el Emirato Islámico (de Afganistán) va contra los principios del Islam», ha añadido.
Descartan que se trate de represalias
Muttawakel ha descartado que el derribo de las figuras preislámicas fuera en represalia por las sanciones impuestas por la ONU para forzar a los talibán a la entrega del multimillonario saudí Osama Bin Laden.
Bin Laden está acusado por Estados Unidos de ser el cerebro de los atentados en 1999 contra sus embajadas en Kenia y Tanzania que causaron 224 muertos.
«Esto es un asunto interno de Afganistán que no tiene relación con las sanciones» ha afirmado Mutawakel; «no hemos derribado las estatuas para provocar a nadie», ha agregado.
La decisión de los talibán desató una oleada internacional de condenas y varios países y museos expresaron su interés en adquirir las figuras para salvar el bagaje cultural afgano.
La Organización de la Conferencia Islámica, que agrupa a más de medio centenar de países musulmanes, envió una delegación a Afganistán para persuadir a los Talibán de que no llevaran a cabo la destrucción.
Esfuerzos de Pakistán
Pakistán, el más estrecho colaborador de los talibán —cuyo gobierno sólo es reconocido por este país y por los Emiratos Arabes Unidos y Arabia Saudí— envió también a su ministro de Interior Moinuddin Haider.
El director general de la UNESCO pidió de nuevo ayer, aunque demasiado tarde, al máximo líder talibán la suspensión del decreto de destrucción de las estatuas y que el Tribunal Supremo afgano lo revisara tras escuchar a una delegación religiosa islámica.
La delegación, integrada por 15 de personas y presidida por el ‘mufti’ de Egipto, Nasr Farid Wasel, salió de Qatar y llegó ayer a Kandajar (Afganistán), donde debía reunirse con el mulá Omar y dirigentes religiosos afganos, informó la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Pero los talibán ya habían insistido en que no cederían a las presiones internacionales y que la orden del jefe supremo de la milicia era «irreversible».
Para el derribo de los Budas gigantes de Bamiyán, una de las paradas para las caravanas que discurrían por la ruta de la seda, los Talibán utilizaron misiles antiáereos, tanques y dinamita.
Destrucción de miles de obras de arte
Además de esos dos colosos, los Talibán han emprendido la destrucción de miles de figuras arqueológicas de la época en que Afganistán era un centro de la civilización budista, mucho antes de que los ejércitos árabes introdujeran el Islam en el siglo VII.
La destrucción de las piezas de arte en el 90% de Afganistán bajo control de los Talibán siguió a una orden dada el 26 de febrero por el líder supremo de los talibán para evitar así la adoración de ídolos falsos.
Por otro lado, el secretario general de la ONU se ha referido a la crisis humana que atraviesa Afganistán, sacudido por más de 20 años de guerra civil y la mayor sequía de los últimos 30 años, lo que calificó de «tragedia».
Annan ha expresado su confianza en que la comunidad internacional ayude con fondos a la población afgana, especialmente a los cientos de miles de desplazados por la guerra y la sequía.
El secretario general de la ONU inició ayer en Pakistán una visita oficial al sur de Asia que le conducirá también a Nepal, Bangladesh y la India para promover la paz en la región, pero su propósito fue eclipsado por el derribo de las estatuas afganas.
Otro de los objetivos de Annan es promover el diálogo entre Pakistán y la India, que libraron tres guerras desde su independencia del imperio británico en 1947, dos de ellas por el control del estado himalayo de Yamu y Cachemira.
Anistus escribió:Es un poco triste, aquí en Canarias han pasado cosas parecidas, como un cúmulo de piedras que tenía grabados aborígenes en un solar que pertenecía a una empresa, que al día siguiente aparecieron despedazados, y gracias a lo cual se pudo volver a construir en dicho solar.
Así somos, con tan poco cerebro, no sólo en Afganistán...