Uno de mis superpoderes innatos es la lectura rápida. Creo que lo descubrí cuando me tocó leerme las dos partes de El Quijote en un fin de semana y aún me dio tiempo para hacerme resúmenes de cada capítulo. Desde entonces, y mira que ha llovido desde que hice BUP, me da la impresión de que he aumentado bastante la velocidad, sobre todo gracias a Internet. O por su culpa. Y digo esto último porque me he vuelto un impaciente de la leche a la hora de leer e intento absorber la mayor cantidad de información en el menor tiempo posible, lo que sería fantástico si no fuera porque luego arrastro ese hábito a la lectura de narrativa. Leer rápido está bien para noticias y chorradas foriles (especialmente para no fijarte demasiado en las faltas), pero cuando te estás leyendo una novela tienes que apreciar no solo lo que te cuentan, sino cómo te lo cuentan. [Edito] Básicamente lo que ha dicho skelzer.
Total, que la lectura rápida está sobrevalorada. No te ayuda a tener éxito en los negocios ni a ligar más, y el tiempo que ahorras leyendo muy rápido no sirve de nada si no lo inviertes en algo productivo. Como agrandarte el pene hasta llegar a estándares eolianos, por ejemplo. Eso sí que es útil. Que se lo pregunten a Enanon.