Bueno, es algo teóricamente normal.
Jugar a una consola es una actividad altamente activa, valga la redundancia. Se deben tomar muchísimas decisiones por segundo, tanto para mover dedos, como mirar, reaccionar a estímulos y tomar decisiones complejas. Contra más frenético sea el juego lógicamente esto va en aumento. Si nos hiciéramos una eco del cerebro mientras jugamos estaría prácticamente todo el cerebro encendido.
Esto se traduce en mayor conducción sanguínea al cerebro, y por tanto mayores pulsaciones del corazón para abastecer esa necesidad del cerebro de sangre oxigenada. Y cuando se aumenta el corriente sanguíneo se aumenta la calor del cuerpo.