El grupo radical iraquí ha cumplido su amenaza y ha asesinado al traductor surcoreano de 33 años, Kim Sun-il, al que mantenía secuestrado desde el viernes, según ha confirmado el Gobierno de Seúl. Prometieron matarle si su país no suspendía el envío de soldados a Irak y han cumplido su ultimátum. Su cuerpo ya ha sido encontrado.
La cadena árabe Al Yazira asegura que ha recibido una cinta de vídeo firmada por el grupo radical islámico "Monoteismo y Yihad", en el que se asegura que el rehén ha sido decapitado, información que no ha sido confirmada por otras fuentes.
Kim Sun Il, traductor de árabe y predicador evangélico de una empresa que suministra víveres al Ejército de EEUU, fue secuestrado el pasado 17 de junio por este grupo que se presenta como extremista suní y que se supone en la órbita del jordano Abu Musab al Zarqaui, considerado actual líder de Al Qaida en Irak.
Tras el secuestro, el Gobierno de Seúl, pese a las amenazas, reafirmó sus planes para desplegar en la provincia kurda de Irbil su segundo contingente, de 3.000 soldados en Irak, a partir de agosto.
La cancillería lanzó entonces una campaña de promoción a través de los medios árabes con la que pretendía resltar la misión pacífica de los soldados surcoreanos en el país.
Los negociadores mantenían la esperanza después de que los secuestradores decidieran ampliar el plazo de su amenaza.
Desde principios de abril, decenas de extranjeros han sido secuestrados en Irak, muchos de ellos en los alrededores de Faluya. La mayoría de ellos han sido liberados pero al menos tres de ellos fueron asesinados por sus captores. Entre ellos se encuentra el intérprete estadounidense Nicholas Berg, que fue decapitado por el propio Zarqawi.
Capturado junto a otros tres compatriotas suyos, el italiano Fabrizio Quattrocchi también fue asesinado por sus secuestradores a mediados de abril después de que venciera el plazo dado al Gobierno de Berlusconi para que se retirara de Irak. Afortunadamente, sus compañeros fueron liberados.