Para ser futbolista de elite hay que currarselo mucho mucho desde muy pequeño, de hecho desde mucho antes que un astronauta (por no decir que la mayoría de astronautas lo son por ser pilotos de caza, Leo Messi ya corría hace muchos años por campos de primera antes de tener edad para que alguien le dejase montarse en un caza o acercarse a un reactor nuclear).