Hola eolianos, llevo unos meses leyéndoos y ahora me animo a registraerme para ver qué opináis de lo que me está ocurriendo. Espero un mínimo de respeto y consideración porque es un tema que me importa bastante y no me haría mucha gracia que se tomara a cachondeo.
Veamos, hace casi un mes, más o menos, vino una "amiga" a vivir a mi casa. ¿Por qué las comillas? Porque siempre tuvimos una relación un tanto especial: "cuando yo estaba soltero y podía, ella tenía novio, y viceversa" por lo que nunca conseguíamos nada salvo alguna noche loca en la que uno acababa de dejarlo con su pareja y el otro se lo llevaba de fiesta para aliviar penas, que más que aliviar penas era aliviar tensión sexual. Pese a todo eso, siempre hemos sido amiguísimos, nunca hemos tenido problemas, hemos sido muy claros siempre con lo que buscábamos y queríamos el uno con el otro y, sobre todo, hemos conseguido mantener una relación de amistad durante mucho tiempo, cosa que todos sabemos que es un poco difícil. Por lo que no quiero que os toméis todo el tocho que voy a escribir como "tu compañera es la chica que te gusta" sino que "tu compañera, además de ser tu amiga, te gusta".
Siempre he sido partidario de los que piensan que las amistades entre hombres-mujeres no llegan a ninguna parte a no ser que sea una cosa clarísima, al principio con ella era así hasta que la empecé a ver de otra manera. No es que de repente me diera cuenta de que la salieron dos melones increíbles, sino que se empezó a hablar del amor, de las relaciones que habíamos tenido y me encantó su mentalidad: amueblada y firme.
Pues bien, ahora ella está viviendo conmigo con la excusa que la puse de "como tienes exámenes, y tardas mucho en venir, quédate durante esos días y así ganas tiempo". Además de todo eso, ella lo acababa de dejar con el novio, y aparte de admitir yo, aquí y ahora que fui pañuelos de lágrimas, pero no un pagafantas, pues estaba rotísima y la tendí todo mi apoyo porque necesitaba ella cambiar de aires.
Os sorprendereis que no hubo nada de sexo durante las primeras semanas después de la ruptura, dormimos juntos, lloramos juntos, hicimos muchas cosas juntos, yo creo que hicimos casi todo juntos, pero no hubo ningún tipo de pecado carnal, hasta ahora.
Todo fue por la típica noche de fiesta en casa, que terminas un poco perjudicado por el alcohol y "te animas" a hacer cosas que las tienes en reserva, por decirlo de alguna manera, total que ahora no existe día en que haya esa tensión en las miradas, y es que, sinceramente, fue bestial. Lo hemos hablado, lo hemos aclarado pero, las miradas pueden y, cuatro veces que hemos salido de fiesta juntos, cuatro veces que hemos acabado en la misma cama.
No sé si es que uno cuando va un poco borracho hace lo que de verdad quiere, los niños y los borrachos nunca mienten, pero para mí ella es más que un polvo, y lo sabe, y yo sé lo que piensa pero, en breves vamos a irnos a vivir juntos, por asuntos de estudios, y no me quiero ver en esta situación para entonces porque además de ser un poco incómodo, te come toda la concentración.
Saber que está en la habitación de al lado, que se está duchando, que esta durmiendo con esas braguitas tan monas que antes has recogido del tendedero, no es normal. ¿Algún consejo?