Es el eterno amanecer lo que axfisia la sinergia de todos tus pesares; aquella luz que brota del corazón anhelado y se filtra en tus ojos.
Pero la eternidad no es más que una ilusión proyectada por nuestra mente; lo que antes era luz ahora es un bruno tiznajo que se rie de tus sentimientos antaño axiomáticos.
Y solo cuando te atrevas a sopesar aquel brillo te habrás dado cuenta que no fuíste más que un peón invidente en su dulce tablero de juego utópico.
Quizá sea un poco complejo, pero me veía obligado a escribir algo así. Yo me entiendo, ¿vale? xD