Llevo años diciendo que los viejos tienen nuestro futuro secuestrado. Son egoístas, miedosos y miserables, y efectivamente votan con el bolsillo. El futuro de sus hijos o nietos, en realidad, les importa bien poco.
Y son mayoría, porque la pirámide poblacional está invertida desde hace tiempo, así que nos gobierna quien les suba la pensión. No hay más. Si ese partido es una basura corrupta de derechas (PP) o una basura corrupta de centro-derecha (PSOE) que se folla los derechos laborales, la salud o la sanidad, a ellos se la suda.
Por eso, esto no va a acabar bien. Yo no cuento ya con llegar a viejo, pero pobre del político, banquero o gran empresario que se me ponga por delante el día que quiera acabar con todo...
La supuesta sabiduría que se atribuye a los ancianos no tiene sentido en este país. Cada vez que veo un grupo de carcamales de estos me invade el asco.