LOS BENEFICIOS DE LA NATACIÓN
Es divertida, refresca, alegra y relaja. Pero la natación es más que eso: es uno de los deportes más completos, y un camino para corregir varios problemas de salud.
Los médicos de diferentes especialidades recomiendan la práctica de la natación para las más variadas terapias: asma, molestias musculares y articulares, hernias de disco, estrés. A los bebés les sirve como un medio de estimulación temprana. Y también se la sugiere como una ayuda para adelgazar, o por el sólo hecho de tener una buena aptitud física.
La natación confiere excelentes estímulos al crecimiento y al desarrollo, su práctica tiene muchos beneficios. Uno de ellos es la relajación, y se puede hacer desde la infancia hasta la vejez, y esa capacidad de practicarla durante tanto tiempo es algo que en otros deportes no siempre sucede.
En la piscina se logra ambientación, flotabilidad vertical y horizontal, y nado, en forma progresiva "La confianza es fundamental. Las actividades deben ser sumamente agradables y deben permitir que la persona sienta que puede moverse e independizarse.
La mayoría de los músculos
La natación es uno de los deportes más completos que existe, porque exige la utilización de la mayoría de los músculos.
Los médicos aconsejan normalmente, la práctica de este deporte porque estimula la capacidad cardiorrespiratoria, desarrolla en armonía todo el organismo, y relaja la excesiva tonicidad muscular de la tarea diaria.
Además, se trata de una actividad de "bajo impacto": cuando uno corre sobre la tierra, explica, el impacto sobre el cuerpo equivale a casi tres veces el peso del mismo cuerpo, pero en el agua se neutraliza casi el 75 % del peso corporal. "El agua tiene, también, 12 veces más resistencia que el aire, de modo que, si bien evita el impacto, moverse contra el agua afirma los músculos y los fortalece ".
En otro sentido, la natación cumple un importante papel como agente socializante, y mejora el desarrollo psicomotor, potencia la capacidad cardiorrespiratoria y favorece la Autoestima y la independencia.
Este verano no tienes excusa. Sabes de sobra que la natación es el deporte más completo: mueves todos los músculos del cuerpo, mejoras la agilidad sin forzar las articulaciones, no importa la edad ni la condición física para practicarla y además resulta idónea para las personas que sufren problemas cardiovasculares, asma, alteraciones en las articulaciones y dolor de espalda.
Todos sabemos que la natación es “el deporte más completo”. Una leyenda completamente justificada puesto que al ser un deporte aeróbico se mueven de forma coordinada todos los grupos musculares y se mejora la resistencia. Además, es una buena forma de mantener un peso equilibrado: nadar durante una hora quema hasta 500 calorías.
Cualquier persona puede empezar a practicar este deporte, sin importar la edad o la condición física. Al contrario que otras actividades que exigen una preparación previa o que pueden producir lesiones si no se practican de forma adecuada, la natación no perjudica a las articulaciones, ya que al flotar, el peso del cuerpo no recae en ellas. Por estas razones, resulta beneficioso desde el primer momento para grupos de población “delicados” como ancianos, embarazadas e incluso bebés.
Una de las grandes ventajas de la natación reside en sus beneficios sobre el corazón y los pulmones. La capacidad cardiorrespiratoria se fortalece al incrementar el riego sanguíneo y normalizar el pulso y la presión arterial, por lo que puede decirse que su práctica regular ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares.
Otras enfermedades, como el asma o la escoliosis (los problemas de espalda en general) también constituyen una buena excusa para lanzarse al agua. En estos casos sí es muy importante el estilo escogido. Para los dolores de espalda se recomienda recurrir siempre a la natación de espalda. Es la más adecuada y evita el giro forzado del cuello del crol.
Como cualquier deporte, el agotamiento que causa su práctica crea una sensación de relajación (cansancio agradable) que se extiende al campo psíquico. Esta descarga de tensiones resulta aún más acusada en los deportes acuáticos, pues el agua es un medio, por sí mismo, relajante