Me conformo con una persona que sea similar a mí en cosas que considero básicas. Ideas de futuro, de relación, de trabajo... no podría estar con alguien que quiere vivir la vida sin compromisos si yo lo que deseo es, qué sé yo, formar una familia. No es el caso (niños, terror), pero sirve de ejemplo.
Una vez se cumple esto, solo necesito que sea una persona tolerante, respetuosa y que me haga sentir bien. Tolerante porque considero básico que una persona viva y deje vivir, además de ser útil a la hora de afrontar los problemas en una pareja. Respetuosa porque lo considero esencial, no soportaría a una persona que no me trate con la consideración debida. Respecto a lo de que me haga sentir bien... pues obvio, ¿no? Que me haga sentir querida, que lo pase bien a su lado... vamos, que junto a esa persona sienta que podría pasar así el resto de mi vida.
Todo lo demás me importa poco. Si no le gusta algo que a mí sí, pues no hay problema, porque cada uno tiene sus aficiones. Si no tuviese absolutamente nada en común, surgiría el problema de no poder hacer nada juntos, claro está. Pero si en su día terminé hablando y quedando con mi pareja, es que algo en común había, no entablo amistad con alguien a quien no me une nada. Así que con ese mínimo en común, ya es suficiente.
Como respuesta general, y no atendiendo a mi caso particular, yo creo que lo importante es que dos personas sean compatibles. Y la compatibilidad puede darse de diversas formas. Dos personas con mucho en común pueden ser compatibles por todo lo que comparten. Pero también pueden serlo dos personas diferentes, si la una busca en la otra aquello que le falta. Por ejemplo, una persona a la que le encante organizar cosas y otra a la que le guste dejarse llevar. Son personalidades diferentes, pero son compatibles. Como también lo serían dos personas a las que les guste organizar cosas y vivir a la aventura. Sin embargo, dos personas que buscan a otro que tire de ellos, no serán compatibles juntos.
Total, que he vuelto a escribir un tocho, como siempre. Al final todo se limita a dar con alguien que te ofrezca lo que buscas y que tú hagas lo propio con esa persona.