Recuerdo una vez que un hombre llamó al timbre de casa pidiendo dinero para comer. Mi padre le dijo que esperase un momento, fue a la cocina, y le hizo un bocadillo enorme de jamón serrano, y le dio el bocadillo y una cerveza.
Cuando el "hambriento" salió por la puerta del portal, abrió el contenedor de delante de mi casa y tiró el bocadillo. Eso sí, la cerveza se la iba bebiendo...
Con esto no quiero decir que todo el mundo sea igual, pero creo, que si queremos colaborar, la mejor manera es donar a asociaciones, u ONGs contra la pobreza, cocina económica, etc
Porque yo ayudar al hambriento sí, pero para tabaco, vino, o lo que sea, no.