Llevo saliendo con mi novia 14 meses y medio. Ella es de Zaragoza pero estudia en Salamanca, yo soy de Barcelona. En este tiempo nos hemos visto únicamente 3 veces. Hemos tenido muy buenos momentos juntos, los mejores que he vivido con nadie, pero por desgracia, para uno de los dos no es suficiente.
Partimos de la base que ella es muy independiente y le gusta ir a su aire. Perfecto. Lo acepto. Ella es tremendamente estudiosa por cosas de la Universidad, por lo que cuando está de época de exámenes, básicamente pasa de todo y se concentra sólo en eso durante un mes, más o menos.
Este verano lo tenía claro: Irme a vivir a Salamanca. Se supone que cuando se tiene una relación a distancia y dos personas se aman, se ha de dar el paso. Yo tengo los medios para hacerlo. El problema radica en que ella no quiere que vaya. Según ella, no quiere joderme mi vida, no quiere que yo deje por ella lo que yo tengo aquí -que es muy poco- y le da miedo que no funcione lo nuestro y que yo haya hecho el sacrificio en vano.
Evidentemente le dejo claro que sí, que es una posibilidad, que salga mal, pero que hay que intentarlo. Nada. Erre que erre.
Cansado de tal situación, hace unas tres semanas cortamos. Los primeros días estuve bien, pero luego, tanto uno como el otro sabía que queriéndonos de esta manera, teníamos que volver. Y eso hicimos.
Pero existe un detalle importante, las veces que nos hemos visto. Sólo 3. Hemos tenido muchas más oportunidades para vernos, pero a ella siempre le ha surgido un imprevisto o simplemente no se veía con ganas de verme. Ha ocurrido bastantes veces. Yo trago.
Resulta que ahora yo tengo vacaciones en el trabajo hasta el 14 de julio, y ella está en su pueblo. Quedamos en que ella volvería a casa -Zaragoza- sobre el 5 o 6, pero no lo hace. Me dice hoy que son las fiestas de su pueblo y que lo siente pero que se queda un tiempo más, porque está muy bien allí y tal. La cara de gilipollas que se me queda es impresionante.
Hace casi 4 meses que no nos vemos y cuando tenemos una oportunidad, nada. Decía que nos íbamos a ver, que tal y cual, pero esa historia ya me la ha contado muchas veces y al final nada. Otra vez ha hecho lo mismo. A saber ahora cuando podemos vernos...
Harto de la situación, le he mandado un sms muy claro diciéndole que si quería salvar lo nuestro y si me quería, que volviera al menos un día a su casa para que nos viéramos.
Ella no tiene saldo en el móvil y está casi incomunicada, por lo que sólo me enteraré si vuelve esta semana si resulta que está en casa -porque allí tiene inet y donde está ahora, no-.
Yo ya lo veo muy muy negro y estoy casi seguro de que no va a volver a casa para que nos podamos ver, pero tengo esa esperanza. Si no, aunque me duela en el alma más que nada en el mundo, y aunque sepa que voy a sufrir como un cabrón, vamos a tener que cortar definitivamente, porque yo no puedo seguir a su merced, sufriendo todo el tiempo y esperando a que ella le dé el venazo para que nos veamos.
PD: Por favor, me gustaría que evitarais comentarios tipo "Las relaciones a distancia son lo peor y no funcionan nunca", por favor