A mi me tocó ser presidente de mesa en unas europeas, no se si fueron en junio del 2004 o así , menos mal que no fue mucha gente a votar, pero la verdad como experiencia un coñazo, a lo largo de la votación el presidente es el que menos trabajo tiene, pero cuando acaba las votaciones, entonces empieza la chicha, el recuento y que cuadre todo. Y en mi caso, evitar que los anormales de los interventores del PP y el PSOE que eran por lo visto viejos enemigos y que estaban en mi mesa dejaran que el recuento se realizara correctamente, no es lo normal, pero tuve que llamar a los nacionales para que se los llevaran fuera del aula hasta que se calmaron y volvieron como si no hubiera pasado nada, hay que ser estúpidos para llegar a las manos por una idiotez semejante, pero en fin. (En las votaciones recordad que la máxima autoridad de cada mesa es el presidente, siempre y puede tomar la decisión de expulsar a cualquier persona que interceda u obstaculice el derecho al voto y el recuento). Tenedlo claro si sois presidentes y se os presenta por desgracia una circunstancia parecida, porque si se pierden votos o no hay consenso en las actas luego tu eres el responsable, por haberlo permitido.
Tras lo ocurrido la verdad es que luego estuvieron muy suaves y firmaron las actas sin mas y no me complicaron mas la vida, evidentemente los dos vocales por suerte eran dos chavales muy majos y contamos rápidamente y teníamos todo listo antes que ninguna otra mesa del Colegio, bueno salí a la calle con el sobre y todo el tinglado (Los votos una vez computados se tiran no penséis que hay que archivarlos ni nada por el estilo) bueno pues salgo y me dice la policia, tiene ud dos opciones o irse al juzgado Ud mismo y depositar allí las actas o bien esperarse hasta que la última mesa rellenen sus actas y les llevamos en el autobus a todos los presidentes de mesa. Evidentemente me cogí el coche y me fui a la Plaza Castilla a dejar las actas y acabar con aquel día cuanto antes.
Si tienes dudas me preguntas porque se vive muy intensamente, como para olvidarlo je je.
Anecdota: Cuando vinieron los Municipales a notificar que había sido elegido, a casa de mis padres, porque todavía estaba empadronado allí, a mi madre casi le da un síncope, creía que me había pasado algo.