Pues yo voy a romper una lanza a su favor. Y que conste que no las compro ni las colecciono, pero admiro su frescura.
La línea de muñecas Monster High es, de lejos, una de las más originales que he visto en mucho tiempo, desde las muñecas Jem de Hasbro, al menos. Monster High es más antigua de lo que parece, de hecho, no empezó con muñecas, sino con una serie de novelas que se caracterizaban por unas ilustraciones que entraban muy bien por los ojos: lineas definidas, colores planos en tonos fluorescentes y llamativos, diseños detallados y sobre todo, una gran variedad. El concepto es también muy original, las hijas de monstruos clásicos de terror. Y lo mejor de todo es que cada una de las chicas representa una personalidad MUY MUY ATÍPICA en lo que se tiene acostumbrado a este mercado. Por ejemplo, Draculaura es peligrosamente ingenua y tiene graves problemas para arreglarse por no poder verse en el espejo, lo que hace que sea víctima de muchas bromas, Frankie Stein tiene solo 15 dias de vida y va perdiendo miembros por donde va o Ghoulia Yelps es una zombie que actua y habla como tal (lenta en reacciones y solo diciendo uuuuhs y aaahs) pero sin embargo es la más inteligente. Además encarna por primera vez en esta clase de muñecas al modelo "friki", que lee comics y le gusta la ciencia ficción, que como ya sabeis, suele ser producto de marginación en muchas escuelas, sin embargo Ghoulia Yelps es un personaje perfectamente integrado en el grupo de amigas. Tan solo personajes como Cleo de Nile, la típica animadora guarrindongui, o Clawdeen Wolf, la choni buscabroncas, son más típicas.
La verdad es que estos divertidos conceptos, adaptados al rango de edad al que van dirigidos, el trasfondo en el que se desarrollan (el terror) y sus bonitos y muy originales diseños que entran rapidamente por los ojos, unido a que las muñecas son de bastante calidad (pelo abundante, totalmente articuladas, ropa muy detallada) hacen explicable su éxito e incluso las hace atractivas al ojo adulto, lo que ha provocado un ligero fenómeno de coleccionismo.
¿El único problema? Que otra vez rigen su leit motiv en lo mismo: adolescencia y moda. Algo que puso de moda la linea Bratz allá por principios de los 2000, y que ya se creía un poco enterrado tras el terreno que le fue recuperando Barbie poco a poco. Bratz no estaba inspirada, se burlaban de Barbie en sus anuncios pero fomentaban un modelo peor; Barbie era adulta y trabajaba en diversas profesiones, con su gusto por la moda como algo identificativo de la marca pero secundario: sus esloganes no eran "la veterinaria más fashion!" ni nada parecido, algo que sí pasaba con Bratz. Esta cadena de muñecas inició la tendencia actual a que la mayoría de protagonistas destinadas a las niñas sean adolescentes triunfadoras que, a pesar de tener buen corazón, no tienen nada más que hacer, así que se deben a la moda o al triunfo. Para hacer competencia a la premisa de Bratz, aparecieron las MyScene y las Flavas, de hecho, la linea MyScene fue el intento de integrar a Barbie en ese nuevo tipo éxito de ventas. Pero cayeron ante la popularidad de Bratz de forma fulgurante. Sin embargo, Bratz tuvo un éxito rompedor pero los años se han portado mal con ellas, ya que Barbie, que encarna otro modelo, poco a poco ha vuelto a ganarles terreno.
Como niña que he sido, fui más admiradora de Barbie que de las muñecas que simulaban bebés, como Nenuco o Barriguitas. ¿Por qué? Bueno, de adulta me he dado cuenta que no soy muy fan de eso de tener hijos y ser ama de casa, que es lo que fomentan estas clase de juguetes. Ojo que no diga que sean malos, es solo que si conoces una niña que prefiere los Nenucos y otra que prefiere las Barbies, puede que estés viendo su futuro. Eso que dicen los anuncios de que "Barbie es tu mejor amiga", no va muy desencaminado. Cuando era niña, Barbie realmente lo fue, puesto que vivía en una ciudad grande con padres miedosos que no me dejaban salir a la puerta de la calle por miedo a atropellos y secuestros, así que yo fui criada entre la tele y mis muñecas Barbie. Y yo creo que lo mejor que tenían las muñecas Barbie es que tu no querías ser como ellas: ellas eran tú. Es decir, las muñecas vivían historias que tú querías vivir, aventuras de fantasía y romance en un universo que tu inventabas.
Porque señores, teneis que saber que Barbie, en casa de una niña, nunca era Barbie, ni vivía en casa de Barbie, ni salía con Ken, ni se pasaba el día haciendo compras. Se llamaba Vanessa, Samanta, Eva o Linda, y tener un Ken era una cosa menos común de lo que se cree, por lo que las historias no se solía centrar en arreglarse para salir con él. Era una princesa, o modelo, o veterinaria, hasta periodista.
También es cierto que el marketing de Barbie tenía un mensaje positivo que poca gente ve más allá de lo rosa que es su ropa: tenía amigas de todas las razas, y aunque a lo largo de los años ha tenido toda clase de profesiones, uno de sus trasfondos originarios era que trabajaba de modelo... ¡para pagarse los estudios! Era adulta, lo que hacia que encarnara en nuestra imaginación el modelo idealizado de lo que nos hubiera gustado ser de mayores. Trabajaba, tenía sus apartamentos en los que, oh sorpresa, la cama siempre era individual, conducía y cuidaba de sus hermanas menores y sus animales. ¿Qué tiene de machista y discriminatorio que tenga responsabilidades? Y con esto vengo a decir que no os burleis o echeis pestes de esta clase de muñecas, por creer que representan un estereotipo que realmente no encarnan. En mi opinión, son un juguete muy valioso, de hecho las escasas muñecas Barbie que tuve en mi vida son el único juguete que aún conservo. Me indigno un poco cuando algún ignorante dice que Barbie "fomenta el tener que estar delgada y vivir a expensas de Ken y tener hijos en su mansión", cuando no es cierto. Si tengo una hija, la primera muñeca que le pondré en la mano será una Barbie.