
A pesar de la rebaja de precio se vendieron un 13% menos de consolas (5,2 millones, que se suman a los casi 34 millones que había a 30 de septiembre), y también un 12% menos de juegos. Aun así gracias a la reducción de costes de producción y a los ingresos de Xbox Live, que ya cuenta con 23 millones de usuarios entre Silver y Gold, casi triplicó los beneficios respecto a 2009 (375 millones de dólares frente a los 130 millones anteriores).