La misión del PP está clara, aguantar a Mazón (que seguirá repartiendo ayudas mientras sea presidente) y esperar que la gente se olvide del tema y culpe al resto. Ellos no van a sacrificar a su peón fácilmente.
En cualquier empresa seria, se echa a la calle al inepto y queda mejor ante la opinión pública, pero los partidos políticos no buscan eso, y están blindados ante la justicia.