Sabio escribió:Desarchivado.
Muchas gracias
Añado tres reflexiones.
Hace tiempo comenté que era preferible
no hacer favores. Ahora añado:
tampoco es buena idea pedir favores.
En la Universidad actual se tiende cada vez más al trabajo en equipo -sobre todo en titulaciones como Educación Social o los Magisterios- y parece que está desapareciendo el viejo método individualista, el hacer la guerra por tu cuenta, compitiendo con los demás en vez de colaborar.
Sin embargo, aún hay algo que aprender sobre el individualismo y el trabajo autónomo en la Universidad que puede ser útil e interesante. Mi recomendación es que procures no depender de otras personas y no pedir favores cuando se trate de cosas que puedas solucionar por ti mism@.
El esquema sería éste: trata de resolver todo lo que puedas por ti mism@, antes de pedir ayuda o pedir favores.
La razón es que conviene desarrollarse como estudiante, explorar la biblioteca, buscar por ti mism@ las soluciones y disfrutar del placer -que lo es- de encontrar una respuesta por ti mism@ con tu propio esfuerzo, y no esperar a que venga otro con el trabajo hecho a señalarte la respuesta correcta.
Otro motivo para no pedir favores es que no nos conviene nada deber favores a otras personas, y aunque tampoco es para tanto ayudar a un compañero, es mejor pedir la ayuda imprescindible, ya que también habremos de corresponder en la misma medida con quienes nos ayudaron.
Vivir de rentasGhandi decía "Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir siempre".
Cuando hablamos de "vivir de rentas", en el ámbito académico, nos referimos a la oportunidad de poder aprovechar conocimientos que ya poseemos, en algunos temas o materias diferentes. Tener muchas rentas es positivo en la medida en que se trate de conocimientos significativos y actualizados. Es por ello que conviene estudiar las cosas bien, y saber mucho, antes que muchas cosas. Retener ideas principales y tener claros los conceptos ayuda mucho.
¿Y cómo hacer esto? Pues estudiando a fondo las asignaturas, todo lo que podamos. A veces recibirás una matrícula, a veces no, pero estudiando a fondo, estás sembrando una gran cantidad de rentas que algún día podrás aprovechar, no sabemos cuándo.
Pongo un ejemplo: imagina que dominas la Constitución, que te la sabes de memoria entera. Memorizarla te habrá llevado varias semanas. La utilidad de saberse la Constitución de memoria es enorme: te sirve para hacer una cita legal, una introducción en cualquier tema de Derecho (absolutamente todos tienen que ver con la Constitución) o para quedar como un erudito con un amigo, o simplemente, para citar artículos textualmente ante alguien, una autoridad, un profesor, etc. lo cual resulta impresionante porque casi nadie se la sabe de memoria hasta ese punto.
Podríamos decir que el esfuerzo inicial de varias semanas, de estudiarse un texto, te ha dado un rendimiento, un retorno, importante, y seguirá haciéndolo durante años. ¿Por qué no incrementar entonces tu capital de rentas?
La gramática parda de los malos estudiantes, o los estudiantes de paso, dice "Asignatura aprobada, asignatura olvidada". Yo digo, en cambio: asignatura bien estudiada, asignatura que podrás aprovechar algún día, conocimientos asentados que te servirán. Por eso estudia bien las cosas, no solamente para que te den buenas notas, sino sobre todo para gozar algún día de un gran capital inmaterial en tu mente que siga dando buenos réditos durante toda tu vida.
La importancia del título (una vez que termines la carrera)Cuando termines la carrera mi recomendación es que, cuanto antes, solicites el título en la secretaría de alumnos. Eso son unos 130 euros por un título de Grado, y algo más por uno de máster.
Pide también un certificado académico personal (CAP). Si vives en una comunidad autónoma con lengua propia (Galicia, Euskadi, Cataluña, Valencia) mi recomendación es que lo pidas en castellano, o bilingüe, para que puedas usarlo fuera de tu comunidad.
El título, es un documento distinto de la CAP. Hay gente que termina su carrera y no pide el título. Hay gente que lo pide (es decir, lo solicita formalmente y abona el "depósito" -derechos de expedición-) y nunca lo recoge.
Hace poco un funcionario me comentaba que en su unidad administrativa tienen títulos de personas que nunca fueron a recogerlos hasta ahora. Puede ser que no lo necesitaran, o simplemente, que se les olvidó. Yo te recomiendo solicitar el título y recogerlo tan pronto como te lo entreguen. El provisional te lo darán enseguida. El definitivo puede tardar más o menos 1 año.
Y ahora la recomendación especial: una vez que tengas tu título, aunque sea el provisional, por favor, hazme caso en esto, sé lo que digo: muéstraselo a tu familia. Especialmente a tus padres.
A veces los padres y hermanos no se atreverán a decirlo abiertamente, pero -sobre todo si fuiste mal estudiante y alargaste la carrera varios años de más- es posible que no se terminen de creer que ya terminaste por fin tus estudios.
Enseñándoles, aunque no lo pidan, el título, despejarás todas las dudas y se quedarán tranquilos.
Es más: puedes hacer algo que seguramente les impresione: te vas a un notario y pides que te hagan una copia auténtica del título. Eso serán unos 4 euros por una copia auténtica del título provisional (unos 8 si es un título definitivo que tiene anverso y reverso). Como es lógico ningún notario pondría su sello y firma en un documento falso, y la copia auténtica notarial se la regalas a tus padres, para que la guarden orgullosos.
Decirles que acabaste, pero sin mostrarles ninguna prueba, me parece cruel. Ellos no se atreverán a dudar de ti, pero en el fondo, muy en el fondo, podría quedarles alguna duda, sobre todo si no te ven trabajar "de lo tuyo" o si ven que encaminas tu vida profesional por otro lado que nada tiene que ver con tus estudios.
Conozco casos de personas que no terminaron la carrera, por poco: dos, tres o más materias se les atragantaron; o se cruzaron con un buen empleo y plantaron la carrera; o se casaron y se pusieron a trabajar y la carrera quedó aparcada. A estas personas nadie les pregunta por el título pero yo me pongo en el lugar de los padres y me dolería dudar de mi propio hij@, no querría dudar, así que si me enseña él/ella mism@ el título, me quedaría muy tranquilo. Esta es mi recomendación.
La "Orla": aunque mucha gente la considera sinónimo de haber acabado la carrera, no significa nada desde el punto de vista administrativo. La prueba concluyente de que terminaste la carrera exitosamente es el título, ya sea provisional o definitivo. Por eso, aunque no te lo pidan, aunque te digan que se fían de ti al 100%, yo se lo mostraría. Después de todo, si ya lo tienes, ¿Qué te cuesta mostrárselo?
Otra cosa que te recomiendo hacer es mirar el título al menos una vez al día, para convencerte de que ya terminaste la carrera. Porque al acabar, a veces uno no asume enseguida que ya no es estudiante, que ya no tiene exámenes, y que ya terminó. Mirar tu propio título, leer tu nombre escrito en él, te ayudará a madurar esta situación.