Nexus6_BCN escribió:TheDarknight75 escribió:Acabada Día Zero y me reitero: PEPINO DE SERIE. Technothriller político. Apenas acción, por no decir nada, pero acción argumental. Adictiva. DeNiro se sale. Creo que podrían nominarlo. Ese si es un papel de presidente y no Harrison Ford en Capitán América. Vale, sé que es una peli de superhéroes y no una serie. Pero estos grandes actores veteranos les va el el papel del primer americano. O ex.
Arvo dijo final agridulce. Según. Yo lo veo dulce. Podría haber sido amargo/la mentira. Agridulce apaño para tod@s content@s en la serie o dulce. LA VERDAD. Con un par de cojones.
No veo segunda temporada. Aunque quién sabe.
Hacía tiempo que no me enganchaba tanto una serie nueva
Estoy en las antípodas

. Me ha parecido un tostonazo con un DeNiro en plan piloto automático, me trinco el cheque y salgo por patas. Soporífera a más no poder. Ojalá pudiera recuperar las horas que invertí en verla.
Yo estoy igual, viendo el primer capítulo, que debería ser el que te enganche y es muy mehhhh, no sé, muy previsible y típica, cuando De Niro aparece con los bomberos cual sacerdote evangelista dando su discurso como si fuese el mesías y la peña aplaudiendo, uff me dio bastante vergüenza ajena, casi echo la pota jajajaja a mi es que las americanadas, no puedo con ellas, y la serie es muy muy americana...
Como tenga otro momento parecida, NEXT....
@Hoz3 Por tu comentario del Documental de Aitana, fui a su ficha de Filmaffinity y la primera crítica de usuario que encuentro es una obra maestra, que risas...
"Aitana: Metamorfosis", cortesía de Netflix, es otro de esos artificiales productos de usar y tirar diseñados para saciar la insaciable necesidad de contenidos de las fans de la artista pop del momento, se llame Marisol o Ana Mena. Como un documental barato de Rociíto en Telecinco o un publirreportaje de Taylor Swift en versión PACO, lo que aquí nos encontramos es un batiburrillo de reacciones de una "diva" cualquiera a los prefabricados temas de moda, a saber, la importancia de la salud mental, el empoderamiento femenino, el miedo al folio en blanco, la posibilidad de actuar en el nuevo Bernabéu, el acoso de los paparazzis, su encuentro con Ibai y una innumerable sarta de bla-bla-blas a cada cual más convencional e insufrible.
Con toda la sabiduría que te da tener 24 o 25 años, desde una paradisiaca playa de Ibiza o un lujoso estudio de grabación en Los Angeles, Aitana anima a sus fans de Manresa, Elda o Usera a salir de su zona de confort y superar sus miedos, cosa que a nosotros nos parece algo como muy etéreo o difuso. De mientras, escuchamos una y otra vez sus canciones, que nos parecen todas tan iguales entre sí como la discografía de Scatman John o Genocide Organ. Aitana, nos dicen, ha sufrido una "metamorfosis", como Chabeli o Gregorio Samsa, ahí es ná. Aitana, es un hecho, ha pasado de niña a mujer.
Aitana nos habla de sí misma en tercera persona, a lo Aida Nizar, como si lo que hiciera fuera súper importante en el discurrir del mundo o acabase de garabatear el párrafo final de la gran novela americana. Afortunadamente, cada capítulo de este ego-trip dura solo media hora, tiempo suficiente para aburrirse de esta especie de "Some Kind of Monster" ibérico, con una triunfita haciendo de Lars Ullrich y algunos bailes picantones, para disfrute de sus fans heterosexuales, que alguno habrá. "Hago canciones porque me curan", nos confiesa emocionada Aitana Ocaña, como si en lugar de a Aitana estuviéramos escuchando, yo que sé, a Lou Reed o a Leonard Cohen.
Si no te importa pasar mucha vergüenza ajena, tienes menos de trece años o sabes quién demonios es Nicki Nicole, es posible que este documental no te perturbe, o incluso te llegue a interesar. De lo contrario, yo me lo ahorraría.