Microsoft o Micro$oft para tu yo de 2009, cumple 50 años. Se trata de un hito al alcance de pocos, especialmente cuando hablamos de una compañía tecnológica que a lo largo de su historia ha pasado por filtros como la burbuja puntocom de la que algunos aún no se han recuperado. Microsoft es sinónimo de Windows, o como mínimo lo era antes de que llegase Azure, el que a día de hoy es su mayor negocio. Para los de este rincón Microsoft es Xbox, una consola que se atrevió a desafíar a Sony, Sega y Nintendo. Si tenemos en cuenta que Xbox sigue entre nosotros, podemos decir que la estadounidense tuvo éxito en su iniciativa.
Fundada por Paul Allen y Bill Gates el 4 de abril de 1975, Microsoft empezó destacando por el desarrollo de MS-DOS, un sistema operativo que con el tiempo evolucionaría a Windows, pero que inicialmente sirvió a los IBM PC con el famoso procesador Intel 8086. IBM quería un sistema operativo y no llegó a un acuerdo con Digital Research para usar CP/M, así que firmó con Microsoft. Sin embargo, Allen y Gates no tenían un sistema operativo, y cuando IBM les pidió uno le entregaron MS-DOS, software sobre el cual pesa la acusación de ser una copia directa de CP/M. Sea como fuere, los IBM PC terminaron usando MS-DOS y una cláusula del acuerdo le permitió a Microsoft licenciar su sistema a cualquier compañía.
Los años 70 y 80 fueron bastante convulsos en el sector tecnológico. Las acusaciones de robo de código, uso de trabajo ajeno, piratería, compra de voluntades y más estaban a la orden del día. Mirad la serie Halt and Catch Fire. Microsoft supo como nadie moverse en este terreno y MS-DOS se transformó en un estándar. El heredero de MS-DOS es Windows, la piedra angular del imperio Microsoft y el software privativo que nadie quería pero que todo el mundo usaba, aunque fuera con una activación sin pasar por caja. Microsoft llegó a defender Windows de la piratería de maneras surrealistas, pero con los años entendió que lo mejor era que usaran su sistema y no Linux, el dinero ya lo ganaría por otra parte.
Microsoft usó el dominio de Windows para implantar su software empezando por Office y más adelante Internet Explorer. Tratar a Windows como un jardín amurallado levantó la crítica de usuarios, empresas y desarrolladores. Ahora Microsoft está al otro lado con Google y Apple. En su momento, la imposición de Internet Explorer y las prácticas de Microsoft para sofocar a la competencia evitaron cualquier tipo de innovación. En esta época ya estábamos tocando los 2000, una era en la que nació Google y la gente mandaba zumbidos por Messenger ¿Todos recordáis Messenger? Los que no, deben saber que dentro de otros 20 años habrá gente que quizás recuerde WhatsApp porque ya no existe.
Con la entrada del nuevo siglo y tras superar la burbuja puntocom, Microsoft lanzó una de las versiones de su sistema operativo más celebradas: Windows XP. Claro que antes de este éxito la compañía castigó al mundo con Windows 2000 y Windows ME. En esa misma época Estados Unidos quería dividir Microsoft por su monopolio y no lo logró. Europa tuvo más suerte al atacar a la compañía por su posición dominante, pero no le sirvió de mucho. Microsoft aprendió que es mejor llegar a acuerdos que perder el tiempo con batallas legales.
En 2001 Microsoft, que ya era toda una veterana desarrollando y lanzando juegos para PC como Microsoft Flight Simulator o Age of Empires, decidió dar un paso adelante en este sector con Xbox, una consola que compitió con PlayStation 2, GameCube y Dreamcast. A pesar de ser una consola técnicamente más potente, incorporar un disco duro y apostar por Xbox Live, uno de los primeros servicios de juego online, Xbox no logró conquistar esa generación; pero sí que logró entrar de lleno en la industria del videojuego con una consola, lo cual fue todo un logro después de ver caer a muchas compañías. A Xbox le debemos una scene increíble, juegos como Halo y el mando Controller S que aún hoy vive.
Quizás algunos no lo recordarán, pero con el lanzamiento de Xbox pasó algo a día de hoy impensable. La consola no terminó de despegar en Europa, así que Microsoft bajó rápidamente el precio de venta y regaló dos juegos a todos aquellos que la habían comprado al coste original. La apuesta de Microsoft por Xbox llegó a flaquear con el tiempo, especialmente en la época de Xbox One que no logró el mismo éxito que Xbox 360, pero la compañía decidió que tenía que ser un actor importante en este negocio. Cuando Microsoft quiere algo, saca lo mejor de sí: el dinero.
El empeño de Microsoft en triunfar en el sector de los videojuegos ha sido tan grande que ha terminado comprando algunas de las compañías más conocidas del sector, incluyendo Bethesda Software (Doom, Quake, Fallout, The Elder Scrolls) por 7.500 millones de dólares y Activision Blizzard (Call of Duty, Diablo, Warcraft, Candy Crush, StarCraft) por 69.000 millones de dólares. Esta última es su mayor adquisición hasta el momento. A día de hoy Microsoft es uno de los tres mayores editores de juegos del mundo y espera seguir siéndolo con su apuesta multiplataforma. Su otra gran iniciativa es el servicio de suscripción Game Pass.
Donde tuvo menos éxito Microsoft fue a la hora de abordar el mercado móvil. La compañía no supo hacer algo aparentemente sencillo como trasladar un sistema operativo que era usado en todo el mundo al entorno móvil, donde se estrelló ante Android, el sistema de Google basado en Linux que gracias a su filosofía más abierta atrajo a los desarrolladores y sus aplicaciones. La situación de Windows Phone no mejoró con la compra de Nokia, una operación que ha pasado a la historia de Microsoft como uno de sus mayores fiascos. Como mínimo la compañía esquivó la bala de Yahoo, por la que llegó a ofrecer 46.000 millones de dólares. Microsoft quería a Yahoo para competir con el buscador de Google.
La historia de Microsoft cambió para siempre en 2010 con el lanzamiento de Azure, una plataforma de computación en la nube que a día de hoy le aporta unos 25.000 millones de dólares cada trimestre. Windows, el que fuera el producto estrella de Microsoft, ni se acerca a esta cifra. Uno de los grandes culpables del empeño en potenciar Azure es Satya Nadella, que antes de convertirse en el director ejecutivo de la compañía en 2014 ya sabía de lo que era capaz esta plataforma debido a que llevaba trabajando en ella desde hacía muchos años.
A día de hoy Microsoft es una compañía que sueña con la IA. Hace dos años inyectó 10.000 millones de dólares en OpenAI, una inversión que puede ser increíblemente rentable en todos los sentidos. En el estrictamente financiero es un éxito si tenemos en cuenta que actualmente OpenAI está valorada en 300.000 millones de dólares, y en el empresarial sus modelos de aprendizaje son los que alimentan Copilot, un asistente de IA que incluso tiene su propia tecla. Tan importante es la IA y Copilot, que Microsoft celebra su 50 aniversario con un evento para presentar las últimas novedades del asistente. Ojalá nos muestre una nueva encarnación de Clippy alimentada por los modelos de ChatGPT.
No sabemos cómo será el futuro, pero es muy posible que en él Microsoft siga presente.
Fundada por Paul Allen y Bill Gates el 4 de abril de 1975, Microsoft empezó destacando por el desarrollo de MS-DOS, un sistema operativo que con el tiempo evolucionaría a Windows, pero que inicialmente sirvió a los IBM PC con el famoso procesador Intel 8086. IBM quería un sistema operativo y no llegó a un acuerdo con Digital Research para usar CP/M, así que firmó con Microsoft. Sin embargo, Allen y Gates no tenían un sistema operativo, y cuando IBM les pidió uno le entregaron MS-DOS, software sobre el cual pesa la acusación de ser una copia directa de CP/M. Sea como fuere, los IBM PC terminaron usando MS-DOS y una cláusula del acuerdo le permitió a Microsoft licenciar su sistema a cualquier compañía.
Los años 70 y 80 fueron bastante convulsos en el sector tecnológico. Las acusaciones de robo de código, uso de trabajo ajeno, piratería, compra de voluntades y más estaban a la orden del día. Mirad la serie Halt and Catch Fire. Microsoft supo como nadie moverse en este terreno y MS-DOS se transformó en un estándar. El heredero de MS-DOS es Windows, la piedra angular del imperio Microsoft y el software privativo que nadie quería pero que todo el mundo usaba, aunque fuera con una activación sin pasar por caja. Microsoft llegó a defender Windows de la piratería de maneras surrealistas, pero con los años entendió que lo mejor era que usaran su sistema y no Linux, el dinero ya lo ganaría por otra parte.
Microsoft usó el dominio de Windows para implantar su software empezando por Office y más adelante Internet Explorer. Tratar a Windows como un jardín amurallado levantó la crítica de usuarios, empresas y desarrolladores. Ahora Microsoft está al otro lado con Google y Apple. En su momento, la imposición de Internet Explorer y las prácticas de Microsoft para sofocar a la competencia evitaron cualquier tipo de innovación. En esta época ya estábamos tocando los 2000, una era en la que nació Google y la gente mandaba zumbidos por Messenger ¿Todos recordáis Messenger? Los que no, deben saber que dentro de otros 20 años habrá gente que quizás recuerde WhatsApp porque ya no existe.
Con la entrada del nuevo siglo y tras superar la burbuja puntocom, Microsoft lanzó una de las versiones de su sistema operativo más celebradas: Windows XP. Claro que antes de este éxito la compañía castigó al mundo con Windows 2000 y Windows ME. En esa misma época Estados Unidos quería dividir Microsoft por su monopolio y no lo logró. Europa tuvo más suerte al atacar a la compañía por su posición dominante, pero no le sirvió de mucho. Microsoft aprendió que es mejor llegar a acuerdos que perder el tiempo con batallas legales.
En 2001 Microsoft, que ya era toda una veterana desarrollando y lanzando juegos para PC como Microsoft Flight Simulator o Age of Empires, decidió dar un paso adelante en este sector con Xbox, una consola que compitió con PlayStation 2, GameCube y Dreamcast. A pesar de ser una consola técnicamente más potente, incorporar un disco duro y apostar por Xbox Live, uno de los primeros servicios de juego online, Xbox no logró conquistar esa generación; pero sí que logró entrar de lleno en la industria del videojuego con una consola, lo cual fue todo un logro después de ver caer a muchas compañías. A Xbox le debemos una scene increíble, juegos como Halo y el mando Controller S que aún hoy vive.
Quizás algunos no lo recordarán, pero con el lanzamiento de Xbox pasó algo a día de hoy impensable. La consola no terminó de despegar en Europa, así que Microsoft bajó rápidamente el precio de venta y regaló dos juegos a todos aquellos que la habían comprado al coste original. La apuesta de Microsoft por Xbox llegó a flaquear con el tiempo, especialmente en la época de Xbox One que no logró el mismo éxito que Xbox 360, pero la compañía decidió que tenía que ser un actor importante en este negocio. Cuando Microsoft quiere algo, saca lo mejor de sí: el dinero.
El empeño de Microsoft en triunfar en el sector de los videojuegos ha sido tan grande que ha terminado comprando algunas de las compañías más conocidas del sector, incluyendo Bethesda Software (Doom, Quake, Fallout, The Elder Scrolls) por 7.500 millones de dólares y Activision Blizzard (Call of Duty, Diablo, Warcraft, Candy Crush, StarCraft) por 69.000 millones de dólares. Esta última es su mayor adquisición hasta el momento. A día de hoy Microsoft es uno de los tres mayores editores de juegos del mundo y espera seguir siéndolo con su apuesta multiplataforma. Su otra gran iniciativa es el servicio de suscripción Game Pass.
Donde tuvo menos éxito Microsoft fue a la hora de abordar el mercado móvil. La compañía no supo hacer algo aparentemente sencillo como trasladar un sistema operativo que era usado en todo el mundo al entorno móvil, donde se estrelló ante Android, el sistema de Google basado en Linux que gracias a su filosofía más abierta atrajo a los desarrolladores y sus aplicaciones. La situación de Windows Phone no mejoró con la compra de Nokia, una operación que ha pasado a la historia de Microsoft como uno de sus mayores fiascos. Como mínimo la compañía esquivó la bala de Yahoo, por la que llegó a ofrecer 46.000 millones de dólares. Microsoft quería a Yahoo para competir con el buscador de Google.
La historia de Microsoft cambió para siempre en 2010 con el lanzamiento de Azure, una plataforma de computación en la nube que a día de hoy le aporta unos 25.000 millones de dólares cada trimestre. Windows, el que fuera el producto estrella de Microsoft, ni se acerca a esta cifra. Uno de los grandes culpables del empeño en potenciar Azure es Satya Nadella, que antes de convertirse en el director ejecutivo de la compañía en 2014 ya sabía de lo que era capaz esta plataforma debido a que llevaba trabajando en ella desde hacía muchos años.
A día de hoy Microsoft es una compañía que sueña con la IA. Hace dos años inyectó 10.000 millones de dólares en OpenAI, una inversión que puede ser increíblemente rentable en todos los sentidos. En el estrictamente financiero es un éxito si tenemos en cuenta que actualmente OpenAI está valorada en 300.000 millones de dólares, y en el empresarial sus modelos de aprendizaje son los que alimentan Copilot, un asistente de IA que incluso tiene su propia tecla. Tan importante es la IA y Copilot, que Microsoft celebra su 50 aniversario con un evento para presentar las últimas novedades del asistente. Ojalá nos muestre una nueva encarnación de Clippy alimentada por los modelos de ChatGPT.
No sabemos cómo será el futuro, pero es muy posible que en él Microsoft siga presente.
Nos puede caer mejor o peor MS pero han aportado mucho al mundo IT.
En cuanto a Azure y M365, en vez de abusar y ahogar con subidas de precio , ya pueden ir bajando o van a pasarlo mal en unos años. Están exprimiendo su posición dominante pero las generaciones que vienen ya nacen usando Google WS y no M365 y la costumbre adquirida de los nuevos trabajadores puede marcar su futuro.
Castigo era Windows 98.
Cuando caté W2K se convirtió en mi S.O. de referencia hasta que salió XP SP1
Y yo que lo vea!! [qmparto]
Saludos eolianos.